viernes, 23 de mayo de 2008

La figura paterna

Ayer te cruzaste con tu padre por la calle y no lo reconociste: se fue de tu casa cuando tenías ocho años y no lo volviste a ver hasta ayer, cuando lo viste pero no lo reconociste porque se había dejado la barba las canas las arrugas la ausencia. Él tampoco te reconoció: caminaba abstraído, pensando en el cáncer de próstata que lo matará dentro de seis meses. Jamás te enterarás de su muerte: nadie en su otra familia, la única que le importa, moverá un dedo para encontrarte, para avisarte que el hombre que golpeó a tu madre abusó de tu hermana y te abandonó abandonó también este mundo. El día que tu padre se muera será un día como cualquier otro, otro más entre los muchos días que viviste sin saber nada de él y sin siquiera pensar en ello.

(De Familia y propiedad, inédito hasta dentro de poco.)

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