martes, 27 de mayo de 2008

Un sueño

No me lo vas a creer, pero anoche soñé contigo. Ahora que te veo bien, no hay duda de que eras tú, porque en mi sueño lucías exactamente igual a como luces ahora, tal vez usabas un collar, tal vez un sombrero, pero a quién le importa eso... Lo importante es que eras tú y que tenías ganas de jugar, tal vez más que ahora, o tal vez menos, no sé, pero sí sé que tenías ganas de jugar.
Estábamos en la casa de una anciana con cara de buena, una anciana con cara de abuela, que no era mi abuela, que no era tu abuela, pero se comportaba como si lo fuera, porque no era tu abuela ni era mi abuela pero seguro que era la abuela de alguien, seguro que aquella era una buena abuela, pues nos daba dulces, nos daba chocolates, nos contaba cuentos tan buenos como este que te cuento, buenos cuentos con buenos, con malos, con hadas y monstruos, cuentos de niños que estaban en la casa de la abuela o al menos en la casa de una anciana que parecía una abuela y les daba dulces, les daba chocolates...
Si mal no recuerdo, la anciana nos dio de comer un chocolate tan delicioso que nosotros mismos nos convertimos en chocolates y tuvimos que salir de la casa envueltos en hielo seco para que el sol no nos derritiera, y tuvimos que cuidarnos de los niños que querían mordernos hasta que se nos pasó el efecto y aparecimos en una caverna, justo cuando un tiranosaurus Rex despertaba de su letargo y como era más alto que el techo de la caverna, al despertarse se golpeaba la cabeza y al golpearse la cabeza se ponía muy nervioso, y al ponerse muy nervioso lo primero que tenía a mano para hacerle notar cuánto le molestaba golpearse la cabeza contra el techo de una caverna éramos nosotros, que estábamos fascinados porque nunca habíamos visto un dinosaurio de verdad, y a la vez asustados porque temíamos que estuviera interesado en devorarnos o bien en aplastarnos con sus patas enormes, o bien en arrojarnos lejos de la ciudad con sus enormes garras.
Y cuando digo “lejos de la ciudad”, ¿a qué ciudad me refiero? No es que no lo sepa ahora: tampoco lo sabía en el sueño, porque busqué en mi bolsillo un mapa, te pregunté si tú tenías uno y me dijiste que no, que de ninguna manera, y yo te dije qué pena, y entonces no sé cómo pasó pero pasó, porque en los sueños sucede que ahora estás en un lugar y ahora no estás, y lo que a nosotros nos sucedió fue que de pronto estábamos en un avión y sobrevolábamos una zona de montañas, las nubes atravesaban los picos y tuve miedo de estrellarnos, pero el piloto no parecía preocupado. Yo diría que cuando se acercó adonde estábamos nosotros, más bien parecía enojado. Nos dijo qué esperan amigos, no tengo todo el día, y entonces comprendimos que debíamos abrir la escotilla y arrojarnos en paracaídas. No sabía que teníamos un paracaídas, pero lo teníamos, cada uno tenía el suyo como una joroba que cargaba sobre la espalda, has visto que en los sueños suceden muchas cosas extrañas.
Así fue como nos tiramos del avión y cada uno tomó la precaución de tirar de la piola de su paracaídas y caíamos en un enorme estadio donde miles de personas nos aplaudían como si fuéramos jugadores de béisbol o estrellas de rock y, puestos a elegir, los dos elegimos ser estrellas de rock: tú pedías una guitarra, yo pedía un micrófono y cuando empezabas a tocar y yo empezaba a cantar el estadio se esfumaba y se transformaba en un pastel de cumpleaños, ahora los que cantaban eran los demás, que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, no sé si me lo cantaban a mí, no sé si te lo cantaban a ti, pero a los dos nos alegraba estar allí. El problema es que desafinaban más de lo habitual y de pronto no se pudo soportar más y la canción fue un ruido aterrador, el ruido de mi despertador, el ruido que indicaba que los sueños, sueños son, que tienen un principio y tienen un fin, quieras o no, ahora empezó, ahora terminó, como todos los cuentos, como este cuento que a ti te cuento.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Voy por la caja de la felicidad a la calle 25 de Mayo !!!!

Felicitaciones Amigo mio por este nuevo logro !!!

Lando

Anónimo dijo...

tio sos lo + tkm