sábado, 14 de junio de 2008

20

Y cada tanto creemos
que lo único que nos redime
es el encuentro con la voz anónima
de alguien tan desesperado como nosotros.

(De Sexo telefónico, 2005.)

2 comentarios:

Julieta dijo...

...

que lindo esto.

¡Que te llueva suerte!

AC dijo...

no sé si exista algo que nos redima, pero el poema fue llevándome hasta ese otro tan desesperado que aún se me hace anónimo.


Un gusto haber llegado acá, que ya es un llegar para quedarse.


saludos!