martes, 24 de junio de 2008

No a los despidos

Yo no estaba
en la ciudad
no estaba acá
no sé
dónde estaba
cuando decidiste
pasar a degüello
lo nuestro
despedirme
de tu vida
decirme voilá
volá
esto ya fue
no queda nada
nada de nada
nada que merezca
ser conservado espero
que me olvides
rápido mejor
no espero mejor
me voy
no recuerdo cómo
me enteré si
lo adiviné o
me mandaste un mail
o lo supe en cuanto
me miré al espejo
yo no estaba
en la ciudad
no estaba acá
mal podía estar
en un momento así
cuando ibas a
pasar a degüello
lo nuestro cuando
ibas a despedirme
de tu vida a
decirme voilá
volá
yo me afeitaba
a navaja en
la barbería
de un viejo tembloroso
semirretirado
que escuchaba tangos
de Gardel de Angelito
Vargas y de Fiorentino
“No sé por qué te perdí
tampoco sé cuándo fue
pero a tu lado dejé
toda mi vida”
y es mentira
porque nadie deja
“toda” su vida siempre
ha de quedar
algo por mínimo
que fuera y si
uno deja “todo”
es porque no había
nada porque
uno alimentaba
su propia nada
con la presencia
del otro uno era
una sanguijuela
que se alimentaba
del otro para existir
y entonces es lógico
me parece
que le digan
a uno voilá
volá
sería lógico digo pero
no es mi caso
porque yo no dejé
“toda” mi vida
yo creo, yo espero
haberte dejado
algo
al menos
aunque ahora digas
que no queda nada
porque está muy
fresco todo el
adiós la
distancia que
tomaste acaso
porque necesitabas
alejarte irte
dejarme
despedirme de
tu vida
que ahora
más que nunca
es sólo tu vida
o tu vida sola
tu vida sin
la mía tu vida
que no tiene
nada que ver
con la mía
mal que me
pese mal
que me
queme
mal que
me
duela mal.

(De La vergüenza nacional, inédito)

1 comentario:

Pipa Hidraulica dijo...

No al despido sin causa!!!