domingo, 1 de junio de 2008

Una guía de aventuras

Escribí esta columnita a modo de resumen del contenido de Buenos Aires Bizarro. Se publicó ayer en adn, pero no la subieron a internet.


En Buenos Aires se pueden comprar máquinas de fornicar, pan dulce para perros, pianos enrollables y camisetas de Flandria usadas de los 70. En Buenos Aires existen monumentos a la pelota, al dedo gordo, a Caperucita Roja. En Buenos Aires existen la esquina de Rafael Hernández y Rafael Hernández y la de Bauness y Bauness. En Buenos Aires hay un chalet en la terraza de un edificio. En Buenos Aires se puede aprender a esculpir nabos, a regular la menstruación por medios naturales o a hacer milagros. En Buenos Aires hay detectives privados que se ofrecen para seguir a nuestra pareja, constructores de castillos de arena, fotógrafos del alma. En Buenos Aires hay un museo del barrabrava (de un barrabrava específico), un museo de la deuda externa, un museo de inodoros. En Buenos Aires se puede practicar Sumo, fútbol americano o metegol federado. En Buenos Aires se puede llamar a un delivery esotérico, adorar dioses celtas o presenciar la ascensión de un Cristo que mueve las manos, abre y cierra los ojos. En Buenos Aires hay cafés con piernas, bares para gays morrudos, shows con stripper gorda y stripper enano. En Buenos Aires hay fantasmas de toda clase: un Golem en el Once, un hombre sin párpados en la estación Coghlan, un degollado en el baño de la estación Sáenz Peña del subterráneo. En Buenos Aires hay un Círculo de ventrílocuos y un local donde se afilan cuchillos… ¡al lado de la casa donde vivió el descuartizador de Barracas! En Buenos Aires hay infinidad de motivos para el asombro: es sólo cuestión de levantar la vista. Buenos Aires Bizarro es un homenaje a una ciudad inagotable y dinámica, dónde siempre habrá lugares, personajes, historias y secretos esperando a ser descubiertos. Una guía de aventuras urbanas para gente curiosa.

2 comentarios:

karina dijo...

bizarro.

L.G. dijo...

Al final, sos el m�s marketinero de todos. Sos un capo de la redacci�n publicitaria!