
jueves, 31 de julio de 2008
martes, 29 de julio de 2008
El último domingo
La doctora Carmen Palumbo, abogada de buena parte de los familiares de las víctimas, rompe un silencio de 40 años en esta nota sobre la tragedia de la Puerta 12.
(Publicada en el número 92 de Gatopardo, julio de 2008)
(Publicada en el número 92 de Gatopardo, julio de 2008)
sábado, 26 de julio de 2008
Daniel Riera, "El histeriquín"
Una vez le dije al periodista colombiano Fernando Gómez, actual director de la revista colombiana Don Juan, que tenía la intención de hacer un libro que se llamara Daniel Riera, basado en historias de vida de gente que se llamara así, con textos míos y fotos de un notable fotógrafo español cuyo nombre es Daniel Riera. Fernando, que por entonces tenía una pequeña y lujosa editorial, me dijo que quería ser él quien publicara ese libro. Después se olvidó, o se arrepintió, vaya uno a saber. Hay que tener en cuenta que había bebido algo cuando formuló su promesa. El proyecto es caro, entre otras cosas porque Daniel Riera (el español) tiene que venir a Buenos Aires y porque yo tengo que viajar a España. Para que Fernando vea lo que se está perdiendo, o para que alguien -si lo desea- ocupe el lugar que dejó vacante, les presento a un bailaor flamenco cuyo nombre pueden imaginarse.
http://www.video.cookierecipesstore.info/v/IXNYZ4lfymc.html
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viernes, 25 de julio de 2008
15
Nunca sabré si fuiste o no al bar
Por momentos me pareció que me espiabas
que te burlabas de mí
o que me temías
o que no te satisfizo lo que viste
aunque también puede ser que no hayas ido
En todo caso da lo mismo porque
nunca te conocí
Nunca supe cómo eras
No es que “no te veré morir”
no te vi nunca
no te veré jamás
no servís ni para fantasma
Y sin embargo todavía te estoy puteando
porque me puse una remera verde una remera absurda
una remera que parecía fabricada para citas a ciegas
con la esperanza de que me reconocieras
de que no tuvieras la más mínima duda de que yo era yo
Y ahora pienso que había cuatro tipos solos en el bar
cuatro tipos en cuatro mesas distintas
cuatro tipos que tomaron uno, dos, tres cafés
cuatro tipos que fumaron cuatro, cinco, seis cigarrillos
cuatro tipos que estuvieron dos horas mirando el reloj
y que relojearon a cada chica que entró en el bar
Y ahora pienso que los cuatro tipos tenían remeras absurdas
remeras que parecían fabricadas para citas a ciegas
(De Sexo telefónico, 2005)
Por momentos me pareció que me espiabas
que te burlabas de mí
o que me temías
o que no te satisfizo lo que viste
aunque también puede ser que no hayas ido
En todo caso da lo mismo porque
nunca te conocí
Nunca supe cómo eras
No es que “no te veré morir”
no te vi nunca
no te veré jamás
no servís ni para fantasma
Y sin embargo todavía te estoy puteando
porque me puse una remera verde una remera absurda
una remera que parecía fabricada para citas a ciegas
con la esperanza de que me reconocieras
de que no tuvieras la más mínima duda de que yo era yo
Y ahora pienso que había cuatro tipos solos en el bar
cuatro tipos en cuatro mesas distintas
cuatro tipos que tomaron uno, dos, tres cafés
cuatro tipos que fumaron cuatro, cinco, seis cigarrillos
cuatro tipos que estuvieron dos horas mirando el reloj
y que relojearon a cada chica que entró en el bar
Y ahora pienso que los cuatro tipos tenían remeras absurdas
remeras que parecían fabricadas para citas a ciegas
(De Sexo telefónico, 2005)
lunes, 21 de julio de 2008
Una mezcla de crónica, non fiction y guía turística
Violeta Gorodischer acuñó esta definición sobre el Bizarro en la nota que me hizo, publicada ayer en el suplemento Radar de Página/12.
domingo, 20 de julio de 2008
Algunos secretos de la ciudad oculta
El Bizarro según la periodista Carmen de Carlos, del diario español ABC.
viernes, 18 de julio de 2008
jueves, 17 de julio de 2008
¡Bizarro TV!
miércoles, 16 de julio de 2008
minimanifiesto
El respeto a un plan, a un hilván, una concatenación de boludeces que a esta altura de la soirée, si me lo propongo podría atenazar y organizar en una orgiástica (no, nada menos orgiástico que eso) en una nada con introducción, nudo, desenlace y hasta pretensiones vanguardistas, una reputación construida sobre la base de mentirle a los semejantes o de atarse los codos. Y me acuerdo no sé por qué (sí sé por qué) me acuerdo de Baudelaire, que Borges y Bioy decían que era un estúpido y está bien los dos viejos como los Muppets en el palco bajando línea dando con un fierro caña eso es, poder decir cualquier cosa más o menos con la misma feliz impunidad. Es verdad, escribe Baudelaire, que no ha sido para complacer al lector ni para escandalizarlo que he expuesto ante sus ojos tales imágenes; en uno u otro caso, hubiera sido faltarle el respeto. Lo que da valor y consagra a esas imágenes, es la cantidad enorme de pensamientos que hace nacer, casi siempre negros y severos.
Y también (y sobre todo), escribe Pero, afortunadamente, se presentan de vez en cuando los enderezadores de entuertos, los críticos, los aficionados, los curiosos, los que afirman que no todo está en Rafael y que no todo está en Racine y que los “poetas menores” tienen algo de bueno, de firme y de delicioso; y, por fin, que si tanto se ama la belleza general, expresada por los poetas y los artistas clásicos, se comete un grave error desatendiendo la belleza particular, la belleza de circunstancia y el rasgo de las costumbres. Muy muy bien El pintor de la vida moderna en El arte romántico, Editorial Schapire 1954 Traducción de F.J.Solero. Aún recuerdo el día que lo vi en la vidriera de Club Burton Libros, Estados Unidos esquina Chacabuco, capo capo el pibe de la librería creo que me costó veinticinco mangos y todavía faltaba mucho tiempo para que me asaltaran y todavía faltaba mucho para tantas pero tantas cosas que no sé por dónde empezar, pero me gusta, me va gustando, va queriendo, dos gerundios aia violamos todo lo que amamos para vivir, para vivir, eso escribió Charly García nunca tomado todo lo en serio que se merece cuando apunta la necesidad de desaprender, cuando Say No More y el error y todo eso. O sea, el manifiesto de la reinvención permanente (¡Trotsky!), el regreso al artesanado y a la equivocación y a la humanidad ahora que cualquiera toca “bien”, ahora que la prolijidad está al alcance de la mano de cualquier idiota con protools. Generalmente, escribe Proust, los grandes escritores que no saben escribir (como los grandes pintores que no saben dibujar) no han hecho, en realidad, más que renunciar a su “virtuosismo”, a su “facilidad”, innatos, con el objeto de crear, para una nueva visión, expresiones que traten gradualmente de adaptársele, perfecto, ahora, la renuncia a lo que se espera de uno, el momento en que la crítica se fastidia, y entonces, tal vez, el manifiesto, palabra que le encanta a mi amigo Pablo Marchetti, el artista, agudo y macizo lector de manifiestos, davincesco Pablo que reclama siempre que no nos quedemos quietos, el mazazo en la nuca, el desquiciado reflejo del desquicio propio y ajeno, Pablo, el padre de Lina y de Fermín y de Bueno Zaire y de canciones y de discos, incansable y contagioso la primera vez que lo vi inventaba a un improbable vendedor de caramelos, chocolates y manices en un estudio de radio, un vendedor de caramelos, chocolates y manices mucho mejor que los verdaderos (y que seguro vendía mejores caramelos, chocolates y manices, porque... ¿quién quiere reflejar la realidad, a quién le importa disfrazarse de espejo? ¡Como si la realidad fuera plana, además!)
(De El carácter Sea Monkey, 2007)
Y también (y sobre todo), escribe Pero, afortunadamente, se presentan de vez en cuando los enderezadores de entuertos, los críticos, los aficionados, los curiosos, los que afirman que no todo está en Rafael y que no todo está en Racine y que los “poetas menores” tienen algo de bueno, de firme y de delicioso; y, por fin, que si tanto se ama la belleza general, expresada por los poetas y los artistas clásicos, se comete un grave error desatendiendo la belleza particular, la belleza de circunstancia y el rasgo de las costumbres. Muy muy bien El pintor de la vida moderna en El arte romántico, Editorial Schapire 1954 Traducción de F.J.Solero. Aún recuerdo el día que lo vi en la vidriera de Club Burton Libros, Estados Unidos esquina Chacabuco, capo capo el pibe de la librería creo que me costó veinticinco mangos y todavía faltaba mucho tiempo para que me asaltaran y todavía faltaba mucho para tantas pero tantas cosas que no sé por dónde empezar, pero me gusta, me va gustando, va queriendo, dos gerundios aia violamos todo lo que amamos para vivir, para vivir, eso escribió Charly García nunca tomado todo lo en serio que se merece cuando apunta la necesidad de desaprender, cuando Say No More y el error y todo eso. O sea, el manifiesto de la reinvención permanente (¡Trotsky!), el regreso al artesanado y a la equivocación y a la humanidad ahora que cualquiera toca “bien”, ahora que la prolijidad está al alcance de la mano de cualquier idiota con protools. Generalmente, escribe Proust, los grandes escritores que no saben escribir (como los grandes pintores que no saben dibujar) no han hecho, en realidad, más que renunciar a su “virtuosismo”, a su “facilidad”, innatos, con el objeto de crear, para una nueva visión, expresiones que traten gradualmente de adaptársele, perfecto, ahora, la renuncia a lo que se espera de uno, el momento en que la crítica se fastidia, y entonces, tal vez, el manifiesto, palabra que le encanta a mi amigo Pablo Marchetti, el artista, agudo y macizo lector de manifiestos, davincesco Pablo que reclama siempre que no nos quedemos quietos, el mazazo en la nuca, el desquiciado reflejo del desquicio propio y ajeno, Pablo, el padre de Lina y de Fermín y de Bueno Zaire y de canciones y de discos, incansable y contagioso la primera vez que lo vi inventaba a un improbable vendedor de caramelos, chocolates y manices en un estudio de radio, un vendedor de caramelos, chocolates y manices mucho mejor que los verdaderos (y que seguro vendía mejores caramelos, chocolates y manices, porque... ¿quién quiere reflejar la realidad, a quién le importa disfrazarse de espejo? ¡Como si la realidad fuera plana, además!)
(De El carácter Sea Monkey, 2007)
lunes, 14 de julio de 2008
¡César tiene casa!
El compañero herido encontró un hogar. La gente que lo va a tener me impresionó súper bien: buena, dulce y responsable. Lloré un poco al despedirme, lloré mucho cuando el auto se perdió con César. Lo voy a extrañar, porque el tipo se hizo querer. Prometieron mandarme fotos nuevas de tanto en tanto. Infinitas gracias a todos los que me ayudaron en estos días.
¡Hasta siempre, amigo té con leche y que seas muy feliz!
viernes, 11 de julio de 2008
Leemos en MU
Jueves 7 de agosto, a las 20.
Leemos:
Rodolfo Edwards
Gabriela Franco
Pedro Mairal
Daniel Riera
Leonor Silvestri
En Mu, Punto de Encuentro. Hipólito Yrigoyen 1440. Ciudad de Buenos Aires.
En breve, prolijito y coqueto flyer.
Leemos:
Rodolfo Edwards
Gabriela Franco
Pedro Mairal
Daniel Riera
Leonor Silvestri
En Mu, Punto de Encuentro. Hipólito Yrigoyen 1440. Ciudad de Buenos Aires.
En breve, prolijito y coqueto flyer.
Noticias de César

El compañero herido está mucho mejor: ya le sacaron los puntos y, lo más importante, le está soldando rápidamente el hueso fracturado. Sigue la campaña César on the blog! Se agregaron Nina, Daniela Gutiérrez y Ernesto Gugig, con lo cual hasta ahora son ocho los blogs que ayudan al súperperrito a encontrar un hogar. ¡Súmense amigos!!
martes, 8 de julio de 2008
César on the blog!
Si tenés un blog y querés sumarte a una buena causa, ¡ponelo a César! Ya se sumaron Leonardo Tarifeño, Quintín y Flavia, Sebastián Lalaurette, Leonor Silvestri y Juan Terranova. Se esperan más. Se solicita a los interesados en ayudar escriban una entrada con un enlace o simplemente, corten y peguen la historia y la foto que aparecen en la entrada anterior. Como les parezca mejor. Ya lo saben: ningún escritor regala perritos. ¡Aprovéchense de mí!
sábado, 5 de julio de 2008
César

A una semana de haberlo encontrado, la campaña para ubicar a César es hoy el eje de mis desvelos. Su foto recorre las vidrieras del barrio y la inmensidad del ciberespacio. Ningún escritor regala perritos: ¡aprovéchense de mi! Repito, actualizado, el texto anterior. ¡César es lo más! Denle bola, che. Cópense.
Perrito
Me encontré un perrito herido por la calle. Lo había atropellado un auto y le sangraba una pata. Lo llevé a la veterinaria del barrio: lo curó, lo desinfectó, lo revisó, le cosió la herida de la pata, le dio antibióticos, etc. Le sacó una radiografía y constató que tiene una fractura leve. La semana que viene, cuando le haya sacado los puntos, le pondrá una férula y en pocos días podrá caminar sin problemas. Ahora está bien, vendado y cansadito, pero bien. Es un perrito de un año, mediano callejero color té con leche con más leche que te, más lindo y más bueno que el pan. Me consta que es bueno porque lo llevé a upa una cuadra hasta la veterinaria y el tipo ni se mosqueó. La pregunta del millón es ¿Y ahora? Yo ya tengo perrito y no puedo tener dos. Si alguna buena persona quiere venir a verlo y acaso compartir su vida con él, que me mande un mail y que me deje un teléfono de contacto. Por supuesto, que lo haga cuanto antes porque no lo puedo tener mucho tiempo. Desde ya muchas gracias.
jueves, 3 de julio de 2008
miércoles, 2 de julio de 2008
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