martes, 31 de marzo de 2009

Algo hablamos

Collage: Mariano Lucano.

Creo que no conté nada de mi tercera clase. Uno se cuelga, a veces. Lo importante es que Oliverio salió de la casa del maestro Lembo diciendo algunas cosas (una pequeña rutina basada en la formación de Lanús), lo importante es que salí sintiendo que era posible. Lembo hace hablar a las piedras: mi caso lo va demostrando. Luego Oliverio y yo fuimos a visitar a un amigo internado en el hospital. Mi amigo recibió un minishow sorpresa. Oliverio hizo bardo, nombró a los once jugadores titulares del Grana, se asustó ante la presencia del enfermero, le tiró los galgos a la hermana de mi amigo. Estoy muy orgulloso de mi muñeco, que hizo reír a la gente en un escenario difícil. Ya mejoraremos la técnica: faltan kilómetros de recorrido, pero algo hemos avanzado. Y, sobre todo, vamos perdiendo el miedo.



1 comentario:

franmorten dijo...

ajajaja que bueno ventrilocuo!!!

yo hasta ahora le cuento cuentos a mi sobrinita nomas... le narro con la voz del forro de barney y a la vez lo bardeo con la voz del oso yogui ajaja no se duerme mas la pendeja...

siga practicando!