viernes, 11 de diciembre de 2009

Rubén Carballo

El pibe de la foto se llama (se llamaba) Rubén Carballo. Tenía 17 años. Fue asesinado por la Policía Federal durante la represión previa al concierto de Viejas Locas del 14 de noviembre en el estadio de Vélez (desde aquella noche estuvo 23 días en estado de coma, tecnicismo que no cambia nada las cosas). La policía había dicho que se cayó de un muro de 7 metros de alto y que la caída le produjo una fractura de cráneo. Un amigo de Rubén dice que vio cómo le pegaban entre cuatro policías. Según la familia, tenía la ropa manchada de la pintura azul que lanzaban desde los carros hidrantes. La federal dirá que había muchos jóvenes que querían pasar sin su correspondiente entrada al show (no era el caso de Rubén, que tenía la suya en el bolsillo), pero ese "argumento" (por llamarlo de algún modo) para justificar la masacre, tiene un problemita: las imágenes que filmó el programa GPS parecen tomas de archivo del Chile de Pinochet. Pura brutalidad, pura saña. Se ve que les encanta cagar a palos entre varios a los pibes que se cubren la cabeza como pueden en el suelo. Se los ve golpear desde atrás a más de un pibe que viene caminando mansamente. Se los ve enardecidos. Se los ve asesinos. Fue una verdadera casualidad que haya muerto una sola persona.
Leo ahora el diario Ambito Financiero del 30 de octubre de 2009:

Viernes 30 de Octubre de 2009
Lo sostuvo el jefe de Gabinete
Gobierno afirma que reconstruyó a una Policía Federal que estaba "hecha pedazos"


El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que, junto a los jefes de la policía federal, tuvo "la responsabilidad de volver a poner a la fuerza en su lugar" porque "la habían hecho pedazos". Y afirmó que es un "motivo de orgullo para los argentinos" el nombramiento de comisario general Néstor Valleca como vicepresidente para América de Interpol.

"Junto con la actual cúpula, el comisario general Valleca y el comisario general (Jorge) Oriolo, teníamos la responsabilidad de volver a poner a la fuerza en su lugar. Más de diez mil hombres y mujeres incorporamos, la habían hecho pedazos y la salvamos de que rompan sus cuadros", dijo el jefe de gabinete durante el acto central de la Semana de la Policía Federal.


Esta vez, Fernández no felicitó en público a Valleca (quizá lo haya hecho en privado), aunque tampoco ningún funcionario del Gobierno le pidió la renuncia. Hasta el momento, no hubo siquiera una puta movilización exigiéndola. Ni una solicitada. Nos estamos quedando dormidos.

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