miércoles, 9 de marzo de 2011

sintítulo

El disco que no grabé suena en tu casa. Y está bien porque el disco que no grabé es para vos y sólo vos podés escucharlo. El día que todo tembló estabas ahí, claro que estabas ahí, si todo tembló es precisamente porque estabas ahí. La mano que me tomaste está cambiada, quiere más, quiere más. Los ojos que vos miraste no entienden nada.  Los ojos que vos miraste son ahora tuyos porque los miraste y al mirarlos los hiciste tuyos. La noche que me quieras seré Gardel, seré Lepera, seré hombre muerto de amor, avión en llamas, bronce que sonríe.

3 comentarios:

Sebastián Lalaurette dijo...

Cada vez que paso por este blog quedo sacudido por algún texto como éste. No sé por qué no lo hago más seguido. (Ah, ya sé: porque no lo tengo en el Reader. Ahora lo agrego.)

¡Chapeau, varón!

Daniel Riera dijo...

¡Muchas gracias!

Anónimo dijo...

Tiempo después, todavía me gusta.