viernes, 25 de mayo de 2012

Un caparrocéntrico


A veces te agarran de mal humor. Me escribió un periodista caparrocéntrico y le contesté. Un poco de punk rock no le hace mal a nadie.


Hola, Daniel. Acá H. Te molesto por lo siguiente: el editor de La G... pensó en hacer un especial sobre la crónica. No con crónicas, sino sobre el papel relevante que el género ha tomado en estos años. Y me pidió que armara un cuestionario y pidiera testimonios. Si andás con tiempo, y podés, te pego algunas preguntas. Mil gracias
Abrazo grande
H.

La crónica contiene en sí otros géneros: historia, autobiografía, dato duro, narrativa, opinión. ¿Es el género más rico?

¿Por qué, en general, se mete con temas marginales?

¿Qué da más a la hora de ponerse a escribir: la calle o los libros? Caparrós dijo alguna vez que escribir crónicas es salir al mundo para buscar la forma de escribirlo.

¿Por qué te parece que está en auge, por no decir de moda? ¿Hay un contexto latinoamericano que lo permite? ¿Hay lectores suficientes para tanta movida?

Caparrós también dice que "una crónica es buena cuando ves que llevás un rato leyendo sobre un tema que, en principio, no te interesa nada". ¿Cuál es, en definitiva, el poder de seducción de una crónica?

Le contesté: 

Hola H. No me interesa conversar sobre las afirmaciones de Caparrós. No tiene la entidad suficiente como para que lo consideremos un oráculo. No es CapoDios, es apenas Caparrós. ¿Querés saber qué pienso, o qué pienso sobre lo que piensa Caparrós? El resto de las preguntas contienen afirmaciones tajantes que no suscribo: que la crónica se mete, en general,  con   "temas marginales" , lo que sea que eso quiere decir, y que está 
"en auge, por no decir de moda": afirmación que tampoco suscribo, porque si así fuera mis amigos cronistas y yo seríamos millonarios y nada de eso sucede. 

Saludos,
Daniel.

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