viernes, 15 de junio de 2012

Actividades y pequeñas buenas noticias

Vamos a escribirle a la gente que lee este blog -al que solemos descuidar, y sin embargo pareciera que nos esperan, porque vuelven a leerlo cuando regresamos- como si fueran amigos. Algunos lo son, efectivamente, pero no me refiero a eso: vamos a pensar en los lectores, en la gente que se toma el cariñoso trabajo de leer lo que uno escribe, como amigos, vamos a pensar en la lectura como un gesto amistoso. Estoy corrigiendo las pruebas de un libro periodístico que sale en agosto. Hace dos o tres días terminé de escribir un nuevo libro de poemas. Anteayer mandé una novela corta a una editorial: vaya uno a saber si les gustará o no, pero la persona que la recibió me hizo saber que la recibía con entusiasmo y alegría. En estos días, también, vuelvo a escribir crónicas, al cabo de unos meses de extrañarlas. Para que la felicidad sea completa, también tienen que volver Paco y Oliverio, que llevan un par de meses sin actuar en público, pero están preparando un nuevo superespectáculo. Estamos trabajando en eso, no lo duden. Hace un rato entré en Facebook: a menos de 24 horas de haber sido subida, la nueva tapa de la revista Barcelona -donde trabajo con gente a la cual quiero y admiro mucho- ya fue compartida por 12.300 personas, y sigue subiendo. Eso quiere decir que probablemente este número se venda mucho. Por eso me da paja, ahora, cumplir con mi promesa de publicar el cuestionario que me mandaron sobre la crónica y mis respuestas al respecto, por eso prefiero dejar de hacerme el enojado por un día y sonreír. No me voy a comparar con el amigo Leonardo Ponzio, pero sí voy a  reconocer que todas estas cosas han costado, cuestan y costarán sangre, sudor y lágrimas. Por eso, justamente por eso, a veces vale la pena parar un poco y celebrar, brindar con los amigos que andan dando vueltas por ahí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Salud!
Gran abrazo,
Humphrey

Anónimo dijo...

Ya lo dijo Alterio: "La puta que vale la pena estar vivo".