lunes, 2 de julio de 2012

Cosas que te deprimen


Un pibe de 25 años juega la final de la Copa Libertadores en la Bombonera, con la camiseta de Boca. Hasta se da el lujo de hacer un gol. Miles de pibes querrían estar en su lugar y no pueden, porque no tienen la capacidad o la suerte o ninguna de las dos cosas. Facundo Roncaglia las tiene y no quiere jugar la revancha, la final-final- el partido decisivo en Brasil, porque quiere que el club le pague un seguro, porque está vendido a la Fiorentina y entonces la final de la Copa Libertadores ha dejado de importarle. Facundo Roncaglia se murió y no se dio cuenta. Debe ser triste ser un muerto-vivo de 25 años que se limpia el orto con euros y que algún día deberá explicarle a sus hijos que no quiso jugar la final de la Copa Libertadores porque quería que el club asegurara sus piernitas de cagón. Todos nos morimos un poco leyendo su triste historia de euros y seguros de mierda. Perdiste el foco, Facundo Roncaglia, te olvidaste de las razones por las cuales elegiste ser futbolista cuando ni siquiera sabías que existía una mierda llamada "euro". No vamos a descubrir en el año 12 del siglo XXI que el fútbol es un negocio y sarasa, pero carajo, Facundo Roncaglia, ¿cuándo te cambiaron la sangre, cuándo fue que te convertiste en esto que ahora sos?

1 comentario:

Anónimo dijo...

No seas nabo, vos mismo te lo explicás... el fútbol es un negocio. Vos te podés hacer el lirico porque no sos más que un espectador gratuito de una industria que dirigen otros. Y más nabo que vos sería este pibe si dejara que lo basurearan. Las apelaciones a la camiseta están muy bien si todos ponen el hombro, para que te exploten ya están los empresarios y los gobernantes. Chau