miércoles, 29 de febrero de 2012

La esencia de las cosas


El día que todo se rompió
y El día que se rompió todo
son dos cosas claramente distintas
Si no sos capaz de distinguirlas
si carecés de esa mínima sensibilidad
preferiría que no vuelvas a llamarme
preferiría casi no haberte conocido
Ya me imagino lo que vas a decir:
que el orden de los factores
no altera el producto
que estabas ocupada
en la esencia de las cosas
Está claro que para vos
las palabras no forman parte
de la esencia de las cosas
y mucho menos
su orden de aparición
Está claro que para vos
los tipos como yo
somos seres despreciables
apóstoles de la minucia
ínfimos bolas tristes
Ya lo ves:
tu intolerancia es tan grande
que ni siquiera me dejás
terminar de esgrimir
un argumento
Apelás a agresiones baratas
me llamás "ínfimo bolas tristes"
así, como si nada
Ya me imagino lo que vas a decir:
que no dijiste nada
que yo la hago y yo la vendo
que estás sorprendida ante mi planteo
Ya lo ves:
siempre estás sorprendida ante mis planteos
Ese es el problema
Eso es lo que estoy tratando de decirte
porque podrás no haberme dicho nada
pero tu rostro...
tu rostro, sí, tu rostro,
no te hagas la boluda, estoy hablando con vos
y cuando digo “tu” rostro
me refiero a tu rostro
tu rostro turro
turrostro
 que lo dijo todo
sin necesidad de palabras
Ya lo ves: tu poder de síntesis es extraordinario
Cuando querés ser hiriente, sos hiriente
pero ¿Querés que te diga algo?
¿Querés?
(¿Sabés qué ? Si no querés no me importa:
Te lo voy a decir igual)
Estoy cansado de las agresiones gratuitas
y “cansado” es poco
Puede que seas incapaz de comprenderme
Ya me imagino lo que vas a decir:
Pará un poco
tranqulizate
Ese es el problema
me querés tranquilo
dócil
manipulable
Ese es el problema
si no sos capaz de reconocerlo
si carecés de la mínima sensibilidad
yo no tengo la culpa
Ya lo ves:
siempre le andás buscando el pelo al huevo
parece que sos feliz así
pero, ¿sabés qué?
Yo no
Yo no soy feliz así
Yo no soy feliz.


Daniel Riera

jueves, 9 de febrero de 2012

No creas que tu poesía se olvidó











Espejada


No creas
que tu poesía se olvidó 
Ah, vida...
qué noble tu verdad...
Ah, vida...
qué dulce tu canción...
Espero que tu espejada
llegue al mar...
Ah, caos...
del que beber
la magia...
Ah, sed,
del mar
en esta bahía...
magia... 


Luis Alberto Spinetta