lunes, 17 de junio de 2013

Jorge y Pepe





   "Todo, en Las ratas, ha sido trabajado en función del múltiple argumento. Es de los pocos libros argentinos que recuerdan que hay un lector: un hombre silencioso cuya atención conviene retener, cuyas previsiones hay que frustrar, delicadamente, cuyas reacciones hay que gobernar y que presentir, cuya amistad es necesaria, cuya complicidad es preciosa. 'Necesito pensar en un lector, en un hipotético lector, que se interese en los hechos que voy a referir', leo en el segundo capítulo. ¿Cuántos escritores de nuestro tiempo sospechan esa necesidad? ¿Cuántos, en vez de interesar al lector, no se proponen abrumarlo e intimidarlo?"

Jorge Luis Borges, en el prólogo a Las ratas, de José Bianco.